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El fascinante cuerpo humano

Ciencias de la naturaleza

El cuerpo humano es una compleja e intrincada pieza de ingeniería en la que cada estructura juega un papel preciso. Hay aproximadamente 200 huesos, 650 músculos, 79 órganos y suficientes vasos sanguíneos para dar dos vueltas a la Tierra.

Las escuelas de medicina suelen enseñar la anatomía de estas estructuras en aproximadamente un año académico. Sin embargo, ¿qué implica realmente la anatomía humana?

Nuestro Cuerpo

Nuestros cuerpos consisten en un número de sistemas biológicos que llevan a cabo funciones específicas necesarias para la vida diaria.

El trabajo del sistema circulatorio es mover la sangre, los nutrientes, el oxígeno, el dióxido de carbono y las hormonas, alrededor del cuerpo. Consiste en el corazón, la sangre, los vasos sanguíneos, las arterias y las venas.

El sistema digestivo consiste en una serie de órganos conectados que, juntos, permiten al cuerpo descomponer y absorber los alimentos, y eliminar los residuos. Incluye la boca, el esófago, el estómago, el intestino delgado, el intestino grueso, el recto y el ano. El hígado y el páncreas también juegan un papel en el sistema digestivo porque producen jugos digestivos.

El sistema endocrino consiste en ocho glándulas principales que secretan hormonas en la sangre. Estas hormonas, a su vez, viajan a diferentes tejidos y regulan varias funciones corporales, como el metabolismo, el crecimiento y la función sexual.

El sistema inmunológico es la defensa del cuerpo contra las bacterias, virus y otros patógenos que pueden ser dañinos. Incluye los ganglios linfáticos, el bazo, la médula ósea, los linfocitos (incluyendo las células B y T), el timo y los leucocitos, que son los glóbulos blancos.

El sistema linfático incluye los ganglios linfáticos, los conductos y los vasos linfáticos, y también desempeña un papel en las defensas del cuerpo. Su principal trabajo es fabricar y mover la linfa, un líquido transparente que contiene glóbulos blancos, que ayudan al cuerpo a combatir las infecciones. El sistema linfático también elimina el exceso de líquido linfático de los tejidos corporales, y lo devuelve a la sangre.

El sistema nervioso controla tanto las acciones voluntarias (como el movimiento consciente) como las involuntarias (como la respiración), y envía señales a diferentes partes del cuerpo. El sistema nervioso central incluye el cerebro y la médula espinal. El sistema nervioso periférico está formado por nervios que conectan todas las demás partes del cuerpo con el sistema nervioso central.

El sistema muscular del cuerpo consiste en unos 650 músculos que ayudan al movimiento, al flujo sanguíneo y a otras funciones corporales. Hay tres tipos de músculos: el músculo esquelético, que está conectado al hueso y ayuda al movimiento voluntario, el músculo liso, que se encuentra en el interior de los órganos y ayuda a mover las sustancias a través de los órganos, y el músculo cardíaco, que se encuentra en el corazón y ayuda a bombear la sangre.

El sistema reproductivo permite a los humanos reproducirse. El sistema reproductivo masculino incluye el pene y los testículos, que producen esperma. El sistema reproductivo femenino consiste en la vagina, el útero y los ovarios, que producen óvulos. Durante la concepción, un espermatozoide se fusiona con un óvulo, lo que crea un óvulo fertilizado que se implanta y crece en el útero.

Nuestros cuerpos están sostenidos por el sistema esquelético, que consiste en 206 huesos conectados por tendones, ligamentos y cartílagos. El esqueleto no sólo nos ayuda a movernos, sino que también está involucrado en la producción de células sanguíneas y el almacenamiento de calcio. Los dientes también forman parte del sistema esquelético, pero no se consideran huesos

El sistema respiratorio nos permite tomar el oxígeno vital y expulsar el dióxido de carbono en un proceso que llamamos respiración. Consiste principalmente en la tráquea, el diafragma y los pulmones.

El sistema urinario ayuda a eliminar del cuerpo un producto de desecho llamado urea, que se produce cuando se descomponen ciertos alimentos. Todo el sistema incluye dos riñones, dos uréteres, la vejiga, dos músculos de los esfínteres y la uretra. La orina producida por los riñones baja por los uréteres hasta la vejiga, y sale del cuerpo a través de la uretra

La piel, o sistema tegumentario, es el órgano más grande del cuerpo. Nos protege del mundo exterior, y es nuestra primera defensa contra las bacterias, virus y otros patógenos. Nuestra piel también ayuda a regular la temperatura corporal y a eliminar los desechos a través del sudor. Además de la piel, el sistema tegumentario incluye el cabello y las uñas.

La importancia de los ojos

El el ojo humano es un órgano complejo que, en términos simples, detecta la luz y envía señales a lo largo del nervio óptico al cerebro. En los humanos, el ojo es una valiosa estructura sensorial que captura imágenes y nos da la capacidad de ver. También permite la percepción de la luz, la visión y la capacidad de diferenciar entre los colores y la profundidad.

El ojo tiene aproximadamente una pulgada de ancho, una pulgada de profundidad y 0,9 pulgadas de alto. Tiene un ángulo de visión de 200 grados y puede ver hasta 10 millones de colores y sombras. A su alrededor hay algunas estructuras diseñadas para protegerlo (párpados, cejas y pestañas). Las cejas evitan que el sudor caiga de la frente, mientras que los párpados y las pestañas evitan la entrada de objetos extraños.

Aunque el ojo es relativamente pequeño, es un órgano extremadamente complejo y está compuesto por una multitud de partes y músculos que tienen diferentes funciones.

El lente le da al ojo el poder de refracción o enfoque. Es un tejido fibroso que puede cambiar de forma para aumentar o disminuir su poder. Debido a que cambia de forma (se abulta para enfocar las imágenes cercanas y se aplana para las más distantes), permite al ojo enfocar tanto los objetos intermedios como los cercanos. El cristalino encierra dos cámaras que están llenas de líquido: la cámara anterior, entre el cristalino y la córnea, contiene el llamado humor acuoso; y la cámara posterior contiene el humor vítreo.

A modo de resumen y como características principales del cristalino y su función podemos decir que es un cuerpo transparente e incoloro (al menos en su normalidad), lenticular, biconvexo, flexible y avascular (no irrigado por vasos sanguíneos). Se encuentra en el segmento anterior del ojo, detrás del humor acuoso y del iris y “separando” estos del humor vítreo.

La curvatura es mayor en la cara posterior que en la cara anterior (la que limita con el humor acuoso y el iris). Las áreas centrales de estas caras se llaman los polos anterior y posterior del cristalino, respectivamente, mientras que la línea que une estos puntos centrales se llama eje y la distancia que los separa del grosor del cristalino. La línea imaginaria que delimita ambas caras del cristalino se denomina ecuador, mientras que la longitud de esta línea se conoce como el diámetro del cristalino.

Dado que el cristalino es una estructura que evoluciona a lo largo de la vida creando nuevas capas en su interior, su tamaño aumenta de 3,5 mm de grosor en un recién nacido a 4,5 mm en un adulto mayor y de 6 mm de diámetro a 9,5 mm.

El cristalino está cubierto por una cápsula acelular transparente y elástica, técnicamente conocida como cristalino, aunque normalmente se le llama “cápsula”. En un símil muy simple, podemos decir que el lente es como una lenteja y la cápsula es como la piel de la misma.

Para modificar su curvatura, el cristalino depende directamente de la acción del músculo ciliar y se conecta a él a través de unas fibras llamadas zónula de Zinn.

Internamente, el cristalino se divide en dos zonas principales: el núcleo (zona interior) y la corteza. La superficie anterior de la corteza está cubierta por un epitelio, que es el único tejido del cristalino capaz de regenerarse.

La función del cristalino es desviar los rayos de luz para formar una imagen clara en la retina, independientemente de la distancia al objeto a ver. Es decir, la función de acomodación para adaptar la visión del ojo a diferentes distancias (visión cercana, media o lejana). De esta manera, las aproximadamente 20 dioptrías del cristalino en relajación sumadas a las aproximadamente 40 de la córnea, logran llevar correctamente los rayos provenientes de objetos distantes a la mácula. Sin embargo, para la visión de cerca esta potencia es insuficiente y los rayos de luz procedentes de objetos cercanos se enfocarían detrás de la retina provocando un efecto similar al de la hipermetropía. Para poder seguir viendo claramente, el ojo necesita una potencia adicional obtenida de la variación de la curvatura del cristalino (acomodación).